Este biplaza, apto para el tránsito urbano y concebido también para los circuitos de carreras, es radical, purista y extremadamente potente, y su conductor puede disfrutarlo kilómetro tras kilómetro.
A pesar de su parentesco con el Z4 M Roadster, el biplaza con techo fijo tiene un diseño propio. El techo plano, típico de un coupé, y la marcada estética lateral consiguen que este coche sea inconfundible. La parte frontal expresa potencia especialmente por el faldón delantero con sus marcadas líneas en X con grandes entradas de aire, la parrilla ovoide incorporada en profundidad y las dos líneas de precisión muy marcadas en el cofre.
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Visto de costado, su diseño es típico de un coupé que termina suavemente en la parte posterior y con el ángulo posterior de las ventanas laterales. La parte acristalada del habitáculo termina suavemente en la parte trasera, con lo que las salpicaderas emanan una imagen más musculosa. La estética de la parte trasera se acentúa mediante un difusor horizontal y con doble tubos de escape cromados situados en los extremos del coche, mientras que la cajuela tiene una capacidad de hasta 300 litros con un acceso muy cómodo.
Cuenta con un propulsor de 3,246 cc de seis cilindros en línea, que también monta en el M3 y el Z4 M Roadster, dicho propulsor desarrolla 343 CV a 7,900 rpm. El 80% del par máximo de 268.9 lb-pie ya está disponible a partir de 2,000 rpm. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 5 segundos y tiene una velocidad punta de 250 km/h limitada electrónicamente. Las cualidades típicas de la caja de cambios manual de seis velocidades son sus recorridos cortos con gran precisión.
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